
En la vuelta a clases y con la mente fija en un objetivo final que es terminar el proyecto que hace 5 años empezamos, mientras me paseaba por la U, empecé a ver caras nuevas, miradas diferentes, voces distintas, olores desagradables, ropas manchadas y jóvenes rayados y teñidos, sin zapatos… son los mechones.
Hay varias formas fáciles de distinguir a un mechón, las más comunes son ver por ejemplo:
El MECHON PATOTERO, un grupo de más de cinco personas caminando muy juntos, otra es ver El MECHON ALTOPARLANTE el que está en la biblioteca fanfarroneando, hablando de su “ex colegio” y de sus amigos, otra forma es El MECHON GPS aquellos que andan buscando con un disimulado mapa, los edificios de la U, sus salas de clases y las calles de la ciudad, otra forma es El MECHON CARRETERO, todos aquellos que creen que la U es solo pasarlo bien y buscan ansiosos los anuncios de la fiesta del día. Otra forma es El MECHON DESPISTADO aquellos que tímidamente preguntan donde queda la DAE o CIDFIL, otro modelo es El MECHON URGIDO los que ansioso corren a sacar el primer libro que les hayan propuesto como texto de estudio o sacan cuanta fotocopia este a su disposición, o bien El MECHON REVOLUCIONARIO ese que anda buscando como organizar a la gente para protestar, se queja que todo esta mal y busca las oficinas del centro de alumnos para enrolarse, en fin hay tantas otras características que te permiten descubrir a un mechón.
Una de las cosas que si compartimos con ellos es que aunque nos quede poco para decir misión cumplida, seguimos siendo estudiantes, sujetos al rigor o el carácter de un profesor que si anda de mala nos quiere partir a todos y si anda de buenas nos comentará que pasó en su vida este verano. Pero aún hay otra cosa que nos une más y son las ansias.
Díganme si no es verdad que durante este tiempo de descanso o práctica, en algún momento no se han puesto a pensar ¿qué haré después?, díganme si una extraña sensación no ha pasado por su cuerpo pensando en qué viene después de todo esto, quizás algunos ya tienen claro lo que harán después, pero aún así, el cambio de folio, el dejar de ser estudiante para pasar a otra etapa sigue provocando ansiedad en nosotros.
Lo que nos diferencia de un mechón, yendo bien al fondo de todo esto es que a diferencia de ellos, nosotros ya cumplimos una carga académica, pero al final del camino seguimos teniendo la misma ansiedad que cuando éramos mechones.
PD: De cualfuiste TU